por
pallaathenea
@ 2007-05-20 - 10:30:51 am
Fiesta de Gea
Festival griego de Plynteria en Honor a la Divina Atenea
Dia del Martillo de Thor.
Gea

La Teogonía de Hesíodo cuenta (116 y sig.) cómo, tras el Caos, surgió Gea, la de anchos pechos, la eterna fundación de los dioses del Olimpo. De su propio ser, «sin dulce unión de amor», trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella y a las colinas, y también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar. Pero tras esto, cuenta Hesíodo, yació con Urano y engendró a los Titanes Océano, Ceo, Crío, Hiperión y Jápeto, y a las Titánides Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe la de la dorada corona y la hermosa Tetis. «Tras ellos nació Crono el astuto, el más joven y terrible de sus hijos, y éste odió a su lujurioso padre.»
Hesíodo menciona que Gea concibió más descendencia con Urano. Primero los Cíclopes gigantes de un solo ojo, constructores de murallas, a los que posteriormente se le dieron nombres: Brontes (‘el que truena’), Estéropes (‘el que da el rayo’) y Arges (‘el que brilla’): «Había fuerza, poder y destreza en sus obras.» Luego añade los tres terribles hijos de cien manos de la Tierra y el Cielo, los Hecatónquiros, Coto, Briareo y Giges, cada uno con cincuenta cabezas.
Urano se avergonzó de los deformes cíclopes y hecatónquiros, y decidió encerrarlos en el Tártaro, el mundo de las profundidades y la oscuridad, donde no pudieran ver la luz, y se regocijó de su maldad. Gea sin embargo los amaba, así que incitó a los titanes a que se rebelaran contra su padre. Urano terminó por encerrarlos también en el Tártaro. Gea acudió a ayudarles con las titánides. Pero apenas liberados, los cíclopes atacaron a los titanes y los hecatónquiros a las titánides, celosos de su belleza.
Gea se vio entonces obligada a encerrar por su cuenta y para siempre a cíclopes y hecatónquiros. Gea pidió ayuda a sus hijos, titanes, para vengarse de Urano, pero sólo Crono estuvo dispuesto a cumplir con su obligación. Crono encontró a Urano confiado en brazos de Nix, con la que había engendrado a Tánatos e Hipnos, y le castró con una hoz de pedernal que le había dado Gea, arrojando los testículos tras él. Al salpicar la sangre de éstos en la Tierra, surgieron los Gigantes con armadura (más tarde destruidos por los dioses con la ayuda de Heracles), las Erinias y las Melias (ninfas de los fresnos). Crono arrojó al mar la hoz (que dio origen a la isla de Corfú) y los testículos de Urano, donde produjeron una espuma de la que nació Afrodita. Crono encerró entonces a Urano en el Tártaro junto con los cíclopes y hecatónquiros, a quienes también temía.

Plynteria, en el mes de Targelión (abril-mayo), en esta fiesta la estatua de madera (Políade) era llevada a falero y era bañada.
Plinterias (del griego plynteria).- Fiestas que en honor de Minerva se celebraban antiguamente en Atenas.
Martillo de Thor

Mjolnir es el nombre que recibe el martillo de Thor, creado con metal Uru por los enanos por orden de Odín, y que había sido reforzado místicamente por el propio Odín, que además le había otorgado seis encantamientos. Mjolnir mide aproximadamente unos 60 cm de largo, formado por un amplio mango, y al finalizar el mango, en el extremo, Mjolnir lleva una tira de cuero en forma de lazo. Cuando Thor tenía ocho años de edad, Odín le envió a Nidarvellir, el País de los Enanos, ya que dos de ellos, Eitri y Brokk habían creado tres regalos para el Señor de Asgard, uno de ellos era el Mjolnir. Odín le explicó a Thor que el Mjolnir estaba reservado para él, y que se lo daría cuando demostrase su valor y que era digno de merecerlo. Durante años Thor luchó por ser lo suficientemente fuerte y digno para poseer el martillo, y fue responsable de muchas gestas herócias, hasta que finalmente, cuando contaba con 16 años, llego la hora en que Odín le otorgó a su hijo el Mjolnir, al considerar finalmente que ya merecía ser portador de un arma tan increíble.
El recubrimiento de Uru que tiene el martillo solo hace referencia al mazo, los encantamientos de Odín hacen que tanto el mazo como el mango y el lazo de Mjolnir tengan una resistencia más allá de toda medida, y propulsado por los músculos sobrehumanos de Thor, se convierte en un arma prácticamente imparable. Las principales características del Uru, son su increíble resistencia y durabilidad, además de la capacidad para mantener intactos los encantamientos creados por Odín.